La acelga

Acelga

Acelga

La primera vez que vi una planta de acelga fue en la huerta de los chinos Manuel y Rosa, allá en mi pueblo natal. Por entonces eran ellos y los otros “paisas”, como le llamaban a los oriundos de esas tierras del lejano Oriente, los únicos que en mi terruño consumían ese preciado vegetal.
Recuerdo que la chiquillada del barrio nos asomábamos, cerca por medio, a contemplar los bien atendidos canteros de hortalizas, mientras los ojos rasgados de sus dueños controlaban con celo cualquier posible travesura de los intrusos.

Entre el manto de los cultivos resaltaba mucho el verde brillante de las hermosas y sobresalientes hojas de la acelga.
Muchos años después supe que esta era una variedad de la remolacha o betabel, pero que a diferencia de ésta, forma raíces pequeñas y leñosas. Por el afán de conocer más sobre la verdura aprendí que es muy rica en vitamina A, aunque también está presente la B2 y la E. Entre los minerales, el zinc es abundante en ella.
Los especialistas la recomiendan para casos de anemia y ante los disturbios de los riñones, así como para combatir afecciones en la vista y de cistitis. Por demás, es laxativa y diurética. Para que vea, sólo su consumo es contraindicado para personas con insuficiencia del calcio o sufren de cálculos.
Según comentaban en mi pueblo, a los asiáticos les gustaba mucho la acelga como uno de los principales ingredientes de los llamados sopones, bien sazonados. También hablaban de su preparación como extensor acompañante de carnes cocida, con salsa china o blanca a base de maicena.
De todas formas, usted puede probar con algunas de las variantes anteriores o si así lo prefiere degústela como ensalada con granos de maíz tierno (cocido) y tomate. Para ello agregue además ajo y sal (al gusto) jugo de limón y aceite. Corte en tiras finas la acelga (aproveche bien las partes blancas) y el tomate en cuartos. Mezcle todos los componentes con el aliño y dele un tiempo de reposo antes de servirlo.
Por suerte en nuestros organopónicos hoy se cultiva bastante esta planta, como parte de la cultura vegetariana que se promueve y asegura uno de los subprogramas de la llamada Agricultura Urbana en Cuba. Pero también tenemos que agradecer a los “paisas”, por haber sido promotores en nuestro país del consumo de la acelga, como de otras hortalizas, imprescindibles en nuestro menú diario. (Armando Sáez)

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Acerca de raisadevora

Soy Cubana, nacida en la ciudad oriental de Santiago de Cuba, desde hace tres años vivo en la ciudad llamada La Perla del Sur, en la Provincia de Cienfuegos. Actualmente trabajo en el Periódico Cinco de Septiembre, 36 años de trabajo dentro del sector peridístico aunque mi trabajo es de correctora y Web Máster de la página digital. Amo mi Patria y fiel a los principios de la Revolución, soy modesta, sencilla, y amante de la Paz, la Amistad y la Solidaridad
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