El sortilegio de un arma mambisa: a 142 años de la primera carga al machete

Primera carga al machete

Primera carga al machete

Los cubanos aprendieron a volarle la cabeza a los españoles. Con sólo desenvainar el machete, temblaban las escuadras hispánicas. Y con razón. No había piedad para quienes usurparon su tierra en busca de oro y esclavizaron el futuro. Luego los campos quedaban
atestados de cadáveres foráneos, que se descomponían junto a los héroes. Las mañanas no volvieron a ser azules.

Máximo Gómez era también extranjero; pero la estirpe de titán valiente y sus ideales, lo ataron a la independencia de Cuba. Hacía unos días, el 10 de octubre de 1868, Carlos Manuel de Céspedes había desatado las luchas insurreccionales. Muchos lo seguirían. Y lo hicieron. Así fue como llegó el 4 de noviembre a inscribirse, orgulloso, en los anales de la historia.
De forma sucesiva ocurrían alzamientos en apoyo al Padre de la Patria. Pronto el espíritu libre de los criollos transitó desenfrenado en busca de justicia para su tierra. Y los españoles tuvieron que aprender a correr más fuerte, o a morir, con algo de mesura, con la modestia que dejaron en Europa para venir a suelo lejano a subyugar inocentes.
Entonces, aquel 4 de noviembre, marcó la línea de orden que se implementó en cada batalla posterior: la carga al machete; sucedida, por primera vez, en esa fecha. Sólo fueron 40 hombres. Se encontraban en un lugar llamado Pino de Baire, motivo por el cual, el hecho también es conocido como el Grito de Baire.
Bajo el mando de Gómez, se abalanzaron, sorpresiva y enérgicamente, sobre una columna hispánica procedente de Santiago de Cuba. La tropa europea quería llegar a Bayamo para sofocar la libertad del pueblo. Pero no pudo. Quedó dispersa, con más de 200 bajas y con un terror indestructible a cualquiera que agitara en el aire aquella arma imperdonable.
Los cubanos (mucho menos los españoles) no sospechaban la eficacia del machete como arma de combate. Pero quedó consagrado, como defensa en la batalla, a partir de aquel glorioso día.
Entonces saltarían entre las hierbas del camino, luego de rozar la cima de los árboles, los pedazos tajados del enemigo. (Melissa Cordero)

Acerca de raisadevora

Soy Cubana, nacida en la ciudad oriental de Santiago de Cuba, desde hace 12 años vivo en la ciudad llamada La Perla del Sur, en la Provincia de Cienfuegos. Actualmente trabajo en el Telecentro Perlavisión, 36 años de trabajo dentro del sector periodístico aunque mi trabajo es de correctora y Web Máster de la página digital. Amo mi Patria y fiel a los principios de la Revolución, soy modesta, sencilla, y amante de la Paz, la Amistad y la Solidaridad
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