Triunfo de la Revolución cubana: de regreso a la luz

Triunfo de la Revolución cubana

Triunfo de la Revolución cubana

Fueron días construidos con cera. Las magulladuras en los pies y el alma explotarían en cualquier segundo. Era hora. Y entonces había unas montañas gigantes arrojando valientes sobre el llano. Los dictadores colgaban murales de sangre sobre los escritorios y guardaban, como amuleto, dientes arrancados de bocas que nunca delataron. Pero la misma voz se repetía entre las balas, entre aquellas botas ausentes, dentro de los estómagos vacíos, y terminaron haciendo trenzas con las barbas de los héroes.

Bajó de la Sierra el estruendo que limpió las manchas del sol. El cielo trituró la máscara de polvo que le bloqueaba las entrañas. El blanco y negro desapareció de las pupilas, y el iris empezó, por vez primera, a percibir en colores los uniformes devorados por el apetito del plomo. Ya no era necesario esconderse para gritar ¡Viva Cuba Libre!
Habían transcurrido cinco años, cinco meses y cinco días desde el asalto al Moncada, y el sueño libertario era ya una realidad. Palpable. Huyó el tirano. Despavorido. Se esfumó entre la cobardía y el espanto. Déspota gobernante que no aprendió, siquiera, a pensar. Y luego están todos esos nombres sagrados, a los cuales será muy difícil honrar o agradecer.
La vida cambió en los minutos que separaron a 1958 del ’59. Quedaron sepultados los años de exterminio, y las esperanzas poblaron, otra vez, de verde los campos. La estrella solitaria ondeó libre sobre el asta, y escupió dignidad sobre las franjas de la bandera con quien la obligaron a compartir jurisdicción a inicios del siglo XX. La luz fue, poco a poco, retirando las bombas del frente de las casas, y enterrando las heridas pagadas por cada heredero desde 1492. Hubo paz. Libertad.
El triunfo revolucionario, para los cubanos, simbolizó la eternidad sin humillación, y la posibilidad de llevar a la derecha del pecho la medalla, en rojo, de la independencia. Y en los ojos de muchos, como en los de Marta García, desfilan aún las imágenes de aquel despertar:
“Yo estaba divorciada y vivía sola con mis ocho hijos. Para mantenerlos trabajaba donde pudiera, pero ganaba muy poco. En ese entonces vivía en Lajas y tenía que atravesar casi todo el pueblo para limpiar una casa. Había que hacer de todo, y al mes solo me pagaban ocho pesos, y porque la dueña me conocía”.
Rememorar los dolores de una época, no es petición que pueda cumplirse sin que aparezcan nudos en la voz; por eso Marta pronunciaba las palabras con los pies firmes sobre el suelo, y de a poquito. “Por suerte todo cambió -sonríe-; comencé a trabajar con el nuevo gobierno, mis hijos pudieron estudiar y la vida se me fue aliviando.
“Aquello resultó tremendo. Todo el mundo salió para la calle, estábamos locos de alegría, contentos, y con muchas esperanzas de que las cosas cambiarían, que mejorarían. Yo había dado a luz hacía pocos días, pero cuando escuché la noticia del triunfo, también corrí junto al pueblo para celebrarlo”.
Marta llevó una vida de alegrías. Quizás fue un poco espinoso superar los males del pasado, pero tampoco hubo de hacer muchos esfuerzos. La Revolución cubanapugnada Revolución– tomó los sueños de cada cubano y los hizo realidad; y construyó obeliscos, grandes pilastras que sobrevivirán, en la luz, a pesar de los tiempos. (Melissa Cordero Novo)

Anuncios

Acerca de raisadevora

Soy Cubana, nacida en la ciudad oriental de Santiago de Cuba, desde hace 12 años vivo en la ciudad llamada La Perla del Sur, en la Provincia de Cienfuegos. Actualmente trabajo en el Telecentro Perlavisión, 36 años de trabajo dentro del sector periodístico aunque mi trabajo es de correctora y Web Máster de la página digital. Amo mi Patria y fiel a los principios de la Revolución, soy modesta, sencilla, y amante de la Paz, la Amistad y la Solidaridad
Esta entrada fue publicada en Historia y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s